¿Por qué tu propuesta de valor se queda en la narrativa?
El mercado no premia intenciones ni consume presentaciones. Opera como un sistema físico: responde a tensiones reales, no a visiones bien formuladas.
Cuando la ambición estratégica es impecable pero el resultado es plano, el problema no es la idea sino la estructura que debería sostenerla. La fricción interna disipa la energía antes de que llegue al cliente.





